lunes, 16 de septiembre de 2013

TENIS DE MESA CON UN POWERPOINT




He recibido una oleada de PowerPoint, no me interpretes mal me encanta recibir PowerPoint… (Dicho con tono cínico)   animalitos encantadores, frases infladas de ánimo, con músicas pegadizas, están bien… (Dicho intentando ser amable, pero sin conseguirlo)

Sin embargo, querría hacer hincapié en que en los últimos días, el volumen de entrada de documentos con extensión final PPS, poemas horteras, y de más…es… ALTO, muy ALTO, quizás excesivo. (Dicho con algún gruñido y algo de tos)

Me he dado cuenta de que quizás sí que es verdad esa teoría que reza el NETWORKING: “Estamos a cinco personas de cualquier persona” , porque he recibido el mismo mensaje cinco  veces de cinco personas distintas.

Ya sabéis uno de esos que al final pone , “ si reenvías esto a 300 personas de tu agenda tendrás buena suerte y alguien se enamorara de ti locamente, te tocara la lotería y un viaje a Cancún en un sorteo del barrio, sino… la mala suerte se apoderar de tu vida, se te pudrirán los intestinos, perderás tu trabajo y un sinfín de desgracias más”

Claro si yo lo entiendo, acojona un poquito  pero veréis  si todos les enviamos a tooooodos  esos documentos , toooodos tendremos ese documento , por lo tanto toooooooooodos tenemos buena suerte , así que tranquilos y dejar de reenviármelos  especialmente si yo os lo he reenviado con anterioridad porque me siento como si jugase al pimpón (perdón tenis de mesa) con un mensaje sin sentido y resulta frustrante no saber cuándo se va a acabar…

Así que queridos Cibernautas y amigos, os ruego no me reenviéis lo que ya se os ha reenviado usemos los PowerPoint de manera adulta, gracias.

He dicho


viernes, 13 de septiembre de 2013

DESPIÉRTATE NIÑO





Hablemos de traumas, hablemos de un diván, de un dragón tumbado en él y un psiquiatra psicoanalizándole.
 -¿Recuerda la primera vez que sintió miedo?
-¡Claro! fue una noche oscura, la recuerdo sin luna, una noche fría, aún llevaba pañales y no tenia sueño.  Mi niñera entró en la habitación, con los ojos fuera de sus órbitas, quizás se debía a que no había conseguido dormirme en las últimas 5 horas y se había perdido su programa favorito. Entonces fue cuando se acercó a mi cuna y empezó a cantarme “Duérmete niño” – respondió el Dragón entre sudor frío y temblores compulsivos.
-¿Una simple nana? ¿Eso le asustó?- preguntó el doctor extrañado.
-Doctor, ¿Se ha parado alguna vez a escuchar la letra de “Duérmete niño”? “Duérmete niño , duérmete ya, que vendrá el coco y  te llevará”  – respondió indignado el Dragón. -Me decía con la cara enrojecida, me lo repetía con un extraño stress en su mirada, quizás porque esa noche estaba mas nerviosa de lo normal , quizás porque no había querido comer , me había escondido en el lavavajillas ,o porque tenía la manía de intentar meter los dedos en el enchufe, … pero tampoco creo que fuese para decirme  “o te duerme o un ser llamado Coco , que no apunta buenas maneras, vendrá  y te secuestrará “ ¿a dónde? No lo sé  y tampoco quiero saberlo,  pero después en la segunda estrofa,  se te desvela el terrible final:“¡Duérmete niño, duérmete ya, que vendrá el coco y te comerá “ ¡Eso no es una nana, es el grito de guerra, una amenaza en toda regla¡
Hubiese sido  mas fácil dormirme con algo de Guns and Roses. ¿Era necesario  una canción cuya letra parece haber sido escrita por Tarantino y Tim Burton tras una noche de copas?
-Pero usted sabe que el coco en realidad no existe ¿verdad? Y si no existe…. ¿porque sigue teniéndole miedo?- Preguntó rotundo el Médico.
Al salir de la sesión el Dragón deambuló por las calles, preguntándose si realmente existiría el coco y se dio cuenta de que  no, de que hacía mucho tiempo que ya no existían ningún monstruo bajo su cama, que a veces le seguíamos teniendo miedo a cosas que ya no eran, ni estaban.  
¿Cuántas veces seguimos teniéndole miedo a lo que ya no puede hacernos daño? – Se preguntó el Dragón. – ¿Cuantas veces seguimos anclados a cosas pasadas solo porque son más cómodas que dejarlas ir?- continuó preguntándome cuando se subió al coche donde le esperaba yo.
-¿La sesión de hoy ha sido productiva?- Pregunté  mirándole  de reojo mientras arrancaba el motor.
-          Si – respondió con la mirada perdida.
-          ¿Conclusiones?- insistí.
-          Que soy tonto y el coco no existe- afirmó el Dragón.
-          Vaya ha sido un día de iluminación- respondí contenta por mi amigo.
-          De todas formas  ¿te importaría mucho mirar hoy bajo mi cama antes de que nos vayamos a dormir? Solo por seguir con las viejas costumbres- dijo el Dragón tratando de quitarle importancia.
-          ¡Claro, Dragón! los miedos hay que vencerlos poco a poco. Pero si tomas la decisión de vencerlos, tarde o temprano desaparecen. – Respondí guiñándole un ojo.


martes, 10 de septiembre de 2013

AMOR TÓXICO





Entré en el comedor abanicando ante mí la mano buscando al dragón en una enorme nube de humo. 
Le vislumbré al final del sillón con un enorme Habano, la imagen me pareció grotesca, el olor insoportable y decidí que esto no podía seguir así.

- ¡Vamos a dejar de fumar Dragón!- afirmé, ante su mirada triste y desconsolada.
- ¿Por qué? yo amo fumar...-contestó con un terrible miedo en la mirada. Pero estaba decidido, con un rotundo "Basta" decreté que íbamos a vivir sin humos.

Y hoy es ese día, hoy el Dragón y yo íbamos a despedirnos por fin del tabaco. En estas últimas horas apurando la niebla gris de mi cigarrillo lo miro con el recuerdo de ese constante en mi vida, visualizo mi primera calada en un bar cercano a la escuela sintiéndome mayor, pienso en ese cigarrillo compartido entre sabanas, lo que se goza tras un postre y un café, como te infunde valor ante la presencia de alguien que te impone y la desinhibición en los actos sociales...

Lleva ya tanto tiempo en mi vida que es aquel “amigo sibilino”, constante que me acompañaba cuando estaba nerviosa, que me calmaba la ansiedad, ese extraño pasajero en mi bolso que jamás olvidaba y que sin el parecía enloquecer.

Un amor tóxico que me ha enjaulado durante años, que me ha privado de olores y sabores, aquel que me empapaba la ropa de un olor agrio y ahumado, pero al que no podía abandonar, al que no podía dejar. Tarde  o temprano siempre volvía a guiñarme un ojo imaginario con esa tentadora boquilla deseando ser besada. 

 Tan inocuo con su apariencia de papel pálido, tan silencioso haciéndose desear, tan prometedor de que tras fumártelo todos mis problemas serán menos problemas y mis placeres mas placeres. 

Pero ahora ya no mi  querido y fiel pitillo, ahora ya no te quiero te giro la espalda sin culpabilidad y queriendo sentirme libre. 
Quiero volver a correr sin ahogarme, a disfrutar de mi paladar,  a besar sin reparos de alientos sucios, a olvidar los pinchazos en el pecho tras una noche de fiesta... 

Ahora sé que no me quieres, un amor verdadero desea que seas feliz sin ataduras pero tu solo sabes tenerme a golpe de cadena. Te invito a irte a otra parte, a vivir apagado  a que  vivas solo y a oscuras por siempre jamás en tu cajetilla sin convertirte en el humo de nadie,  sin ser más una tentación, sin ahogarme, sin hacerme vivir de rodillas a tus pies, sin matarme.

Sin más, ya no te quiero. 

El Dragón frunció el ceño, respiró hondo y apagó el Habano enérgicamente contra el cenicero y así pusimos un punto y final al más fiel de nuestros amores tóxicos. 




CARPE DIEM

Hay veces que hablo del concepto tiempo y lo importante que es, hoy lo reitero, últimamente veo a mi alrededor personas que en una distancia o otra de mi vida, con mas o menos años que yo se apagan poco a poco sin que nadie pueda remediarlo, simplemente se van o luchan por quedarse ante la mirada atónita de los que seguimos aquí como si mañana fuese a ser igual que hoy, sin darle importancia a que estamos bien, no sentimos que estamos bien, solo cuando nos duele algo recordamos lo maravilloso que es que no nos duela nada.

Pero ocurre que hay veces que la vida nos pone delante algo para que veamos que mañana podríamos no estar bien, y no se trata de ser un hipocondríaco , pero si el valorar que HOY estamos aquí, y que hay muchas cosas que hacer antes de irnos.

Una de mis técnicas ante la impotencia y la rabia de ver como una luz se apaga en un hospital es ver como se enciende otra, bajar a la planta de maternidad y ver todas esas cunas de luces recién llegadas y gritarles en silencio, CARPE DIEM queridos míos y mucha suerte, pues cuando algo se va algo llega. Y mientras les hablo con la mirada me lo digo a mi misma y pienso en todo lo que quiero hacer antes de que mi luz empiece a parpadear para trasformarse en energía invisible, en lo estupidos que podemos llegar a ser al perder de vista la mortalidad y creernos que mañana tendrá otras 24 horas, CARPE DIEM amigos míos, por mi parte trato de hacerlo aunque la rutina de los días tenga que existir , pues el valor de luchar cada día también nos enseña, siempre hay espacio para esas pequeñas o grandes cosas que deseamos , queremos o debemos hacer para llenar ese saco interior llamado CARPE DIEM.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Algo de boogie boogie




Si quisiese contar uno por uno a los habitantes de Sabadell, solo debería ir a su fiesta mayor e ir al concierto de Lluís Coloma (clásico de todos los años).
Era mi primera vez,  y ya sabes  que la  primera vez se vive con cierto recelo e incertidumbre.  Lluís Coloma  al piano orquestaba a un ejército de músicos; una batería fuerte y medida en cada golpe,  un bajista “muy alto”  que más que tocar las cuerdas de su instrumento parecía bailar con su pareja,   mientras toqueteaba sus cuerdas como si mas que manos fuesen tarántulas veloces subiendo y bajando  por el traste a una velocidad de infarto. Los cuatro instrumentos de viento, provocaban huracanes a las órdenes de un pianista de boogie booguie, que estremeció la plaza del ayuntamiento donde no podría haber colocado ni un alfiler.
La fiesta aumentaba a cada tacto en sus teclas, los dedos eran bailarinas danzando por el piano, emitiendo sonidos a una velocidad de vértigo emocionándonos al  tocar  la mas famosa habanera en una tímida intervención de todo el público y haciéndonos reír acto y seguido en una melodía donde fusionaba mil temas desde los Simpson a una melodía de Nokia pasando por Star Wars. Y todo a ritmo de Boogie boogie.

 Hoy no tengo nada mas que decir, dejo que lo diga él y os aconsejo conocer a su piano, dejando que desde tu  yunque, al martillo e incluso el estribo vibren a merced de este grande que solo necesita dos manos y un teclado para que la música  llegue al tuétano de todos nuestros huesos . Buen lunes.