miércoles, 2 de octubre de 2013

FELIZ AÑO VIEJO


Me arranqué del colchón a regañadientes con las uñas clavadas en las sabanas, como una gata gruñona mientras me deslizaba fatídicamente hasta el exterior de la cama.

- ¡Vaaaamos arriba! Wisheast cada día te cuesta mas despertarte por la mañana -me dijo el Dragón regalándome una humeante taza de café.

Era cierto, por algún motivo en los últimos días los acontecimiento de nuestra fantástica vida no gozaban de demasiada buena salud. 
Un stress laboral inmenso y la falta de inspiración para crear algo decente , ni tatuar papeles con frases brillantes,   ni escaparates  con destellos impactantes de imaginación desbordante, no conseguía  improvisar ni una mísera cena ... De hecho no tenia ni hambre .... Sin saber como, de repente... Todo estaba mal.

-¡A ver si acaba este año... Seguro que el 2014 es mejor!- afirmé con el ceño y los puños apretados mientras me dirigía a la ducha.

-¿Realmente son los astros? ¿Porque será que al final de cada año empezamos a odiarlo y empezamos a tener esperanzas en el siguiente? - me dijo sentandose al borde de la bañera y pasandome el jabón mientras mi cabeza se sumergia en el agua templada -Siempre hacemos eso quizás por el fin de las vacaciones y el famoso síndrome post “Verano azul”  o por un estúpida necesidad de cambio, de algo nuevo.

-Así esperamos tres meses con la ansiedad de un yonki con mono de "Uno de enero" con la esperanza de que con el! Todo mejorará.- dije cerrando el grifo tras el aclarado.

-Y te recuerdo que esperar se te da fatal wisheast...- prosiguió el reptil rosa tendiéndome la toalla.

Quizás mi pequeño amigo tenía razón,  no había motivo para esperar y con esa actitud las cosas no mejorarían. 

Necesitaba un plan así que mientras me miraba al espejo cepillando diente y pelo, acicalando y niquelándome para otro día!

Empecé a recordar todo aquello que me gusta hacer y últimamente no hacia. Mis paseos solitarios de montaña, conducir a nube* por la carretera de curvas que me lleva a casa, comer Nutella a cucharadas del tarro, escribir sin sentido en mis archivos secretos, respirar profundo en la orilla de la playa....eso y todo lo demás fue cayendo en una lista que le dicté al Dragón, mientras afirmando en silencio con la cabeza,  apuntó una por una todas las peticiones que me hacía a mi misma... Así decidí.

Y decidí que no iba a esperar no un segundo mas para ser feliz! que la responsable de mi felicidad era yo, y que siempre habia motivos para estas bien, aunque a veces se nos olvide...

por lo tanto… FELIZ AÑO VIEJO A TODOS¡



*Nube: mi kia Picanto

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